Nadie es un extraño, el mundo y tu sois uno.

Insphirados nace bajo el amparo y la bendición de Pujya Swami Rameshwarananda Giri Maharaj, de cuya luz, entrega y sabiduría bebe este blog. Esta plataforma tiene como humilde pretensión ser un lugar de encuentro, de reflexión y de andadura para todos aquellos que bajo la inspiración de Swamiji han decidido ir en busca de la Verdad. Cada cual al ritmo de sus posibilidades, con mayor o menor acierto, con mayor o menor constancia. Todos son bienvenidos.

viernes, 29 de enero de 2016

'Los Cuatro Aspectos de la Mente' La Esencia del Bhagavad Gita explicado...

Introducción - La Esencia del Bhagavad Gita Explicado por Paramhansa Yog...





Este es un video de Swami Kriyananda, discípulo de Swami Paramahansa Yogananda, en el que nos deja algunas reflexiones sobre el Bhagavad Gita. Se refiere al sendero espiritual y a la batalla interior que el Bhagavad Gita describe. Una batalla muy dura, que debe afrontarse con una gran determinación, pero que conduce al más precioso de los premios.

domingo, 24 de enero de 2016

Veamos algún fragmento del capítulo 4 del Bhagavad Gita que habla de LA SABIDURÍA



KRISHNA:
5. ¡Oh, Arjuna! Yo he nacido muchas veces y lo mismo tú, Arjuna. Pero Yo recuerdo todas mis vidas pasadas, mientras que tú las has olvidado.
6. A pesar de que nunca nací, pues soy eterno e imperecedero, soy el Señor de todo; por medio de mi maravilloso poder, vengo a este mundo manifiesto.
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Comentario de Pandu:
Krishna le está revelando a Arjuna que aquello que es eterno y permanece no nace ni muere. Así también aquello que de eterno hay en nosotros. En la medida en que nos dejamos "secuestrar" por lo mundano, nos alejamos y olvidamos lo imperecedero que hay en nosotros. Desgajados de nuestra esencia, nuestro espíritu vaga de cuerpo en cuerpo, encarnándose una vez tras otra. No recordamos nuestras vidas pasadas porque aquello que hila una vida con otra es lo imperecedero, de lo que nos hemos alejado. Krishna, instalado en el Ser, el Ser mismo, no diferencia una vida de otra, pues es eterno, permanece en su esencia, y en este sentido no nace ni muere
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7. Siempre que el bien decae extinguiéndose poco a poco, predominando en su lugar la maldad y el orgullo, Mi Espíritu se manifiesta en forma humana sobre esta tierra26.
8. Para salvar a aquéllos que hacen el bien y destruir a aquéllos que actúan con maldad, para así restablecer el reino de la Verdad, Yo vengo a este mundo era tras era.
9. Aquél que me reconoce como Dios y me adora con sus obras, se liberará del ciclo de nacimientos y muertes después que abandone su cuerpo físico; pues ciertamente viene a Mí.
10. Todos aquéllos que han venido a Mí con confianza, han quedado llenos de mi Espíritu. Y mi paz les ha librado de la esclavitud a las pasiones, los miedos y la ira; purificándose así en el fuego de la sabiduría.
11. Según la manera en que los hombres se abren a Mí, así yo me muestro a ellos. Tal y como me aman, yo les amo. Pues, aunque muchos son los senderos del hombre, finalmente todos llegan a Mí. 12. Aquéllos que buscan placeres y poderes en esta tierra ofrecen sus obras a los dioses de la tierra. Pues las obras que los hombres hacen en este mundo traen rápidamente éxito y poder.
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Comentario de Pandu:
La persona es plenamente responsable de sí misma. Todo lo puede si realmente lo quiere. Párrafos como estos a menudo se me hacen difíciles de comprender, pues mi orgullo y mi formación occidental, me hace imaginar a la persona como una entidad separada de la divinidad. A nuestros ojos aparece una divinidad que condiciona su generosidad con nosotros a cambio de que nosotros entreguemos algo previamente. En realidad solamente necesitamos abrirnos a lo que en nosotros hay de divino. Está y siempre estuvo ahí. Sólo tenemos que abrazarlo para que se nos de plenamente.

jueves, 21 de enero de 2016


(Foto, Marcos Soria)
                         La belleza de los maestros en meditación, arrobados por el silencio.
                     Esta es una entrada que iré repitiendo, pues es la fuente de insphiración.
Vemos un fragmento del capítulo 3 del Bhagavad Gita, dedicado al Yoga de la Acción



ARJUNA:
1. ¡Oh, Krishna! Si tu enseñanza es que el desapego es superior a la acción, ¿cómo entonces me pides que ejecute la terrible acción de la guerra?
2. En esta contradicción de tus palabras, mi mente encuentra confusión. Aclárame, te lo ruego, ¿por qué camino puedo alcanzar lo Supremo?

Comentario de Pandu: El buscador se ha quedado con lo superfluo. Ha entendido que si no hay acción no hay apego, por lo que se resiste a tomar la iniciativa. Se refugia en esta idea malentendida para no hacer frente a su responsabilidad y hacerse cargo de sí mismo, combatiendo aquello que de malo hay en uno.

KRISHNA:
3. Antes te he hablado, oh príncipe sin mácula, de dos caminos que conducen a la perfección, el de la sabiduría de los Sankhyas, Jñana Yoga, y el camino de la acción de los yoguis, el Karma Yoga.
4. El desapego en la acción no es alcanzable mediante la pasiva inactividad. Ni la suprema perfección es alcanzable por la mera renuncia.
5. Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres Gunas.
6. Aquél que se abstiene de la acción, mas no aparta su mente de los placeres de los sentidos, vive en la ilusión y es un falso seguidor del Camino.

Comentario de Pandu: Krishna va a describir a Arjuna los distintos caminos del yoga, que conducen a la realización. En este caso le habla del Karma Yoga, el Yoga de la acción desinteresada. Como en todo el Bhagavad Gita, Krishna le muestra a Arjuna con cuanta facilidad caemos en el autoengaño. Y así, con frecuencia pensamos que abstenernos de la acción nos hace mejores. Pero abstenernos de la acción no elimina lo que de tóxico hay en nosotros. Por tanto el mensaje es claro: en tanto que hombre instalado en el mundo, actua, pero sin apego a los frutos de tu acción. Actua para hacer lo correcto y ofrécete en esta acción. Nada más es necesario.

7. Pero aquél que, manteniendo todos sus sentidos bajo control y libre de apego, se entrega al camino del Karma Yoga, de la acción sin apego, éste es un gran hombre en verdad.
8. Haz tu tarea en la vida, porque la acción es superior a la inacción. Ni siquiera el cuerpo podría subsistir, si no hubiese actividad vital en él.
9. En este mundo somos esclavos de la acción, a menos que ésta se convierta en adoración. Realiza tus acciones con pureza, libres de la esclavitud al deseo.
10. Así lo hizo saber el Creador cuando hizo al hombre y sus obras como adoración: “Adorándole con tus obras multiplicarás y colmarán todos tus deseos”, dijo.
11. Así complacerás a los Dioses y ellos te complacerán a ti. Y en esta armonía con ellos, podrás alcanzar el bien supremo.
12. Satisfechos los Dioses por tu sacrificio, te colmarán todos los deseos. Sólo un ladrón goza de sus dones y nos los ofrece en sacrificio.
13. Los santos que comen de los alimentos que son ofrecidos al Señor, quedan libre de pecado. Mas la gente mundana que hace fiestas para gozar de la comida, de este modo peca.
14. El alimento da vida a los seres, y éste proviene de la lluvia caída del cielo. El sacrificio atrae la lluvia del cielo; es una acción sagrada.
 15. La acción sagrada, tal y como describen los Vedas, se ofrece a lo Eterno. Y lo Eterno es Brahman, el que todo lo penetra; por lo cual, está siempre presente en todo sacrificio.
16. Éste es el ciclo de la Rueda de la Ley en continuo movimiento, y en vano vive el hombre que, malgastando su vida en placeres, no ayuda a este ciclo.
17. Pero el hombre que se deleita en el Espíritu, y en Él encuentra su satisfacción y su paz, ese hombre está más allá de las leyes de la acción.


Comentario de Pandu: Arjuna debe asumir su condición humana y, por tanto, con un componente mundano. Su vida se inscribe en la realidad “tosca” de la naturaleza y, como tal, en una realidad incompleta, llena de impurezas y defectos. Nada de ello se corrige en este mundo sin acción, pero esa acción debe ser totalmente desapegada, pura, ofrecida a lo más alto. Y así, a base de esa acción pura, el hombre puede enfocarse en el Espíritu, pues no ansía ninguna recompensa mundana. Y en ese ofrecimiento encuentra paz, y esa paz le libera de las “leyes de la acción”, es decir del ciclo del Samsara de muertes y renacimientos y del determinismo del karma.

domingo, 17 de enero de 2016

Vamos a ver un nuevo fragmento de un capítulo del Bhagavad Gita, EL CAPÍTULO 13 que habla de

CONOCIMIENTO, CAMPO Y CONOCEDOR

Dice Krishna:
1. A este cuerpo, oh Arjuna, se le llama el Campo. Y a aquél que lo conoce se le llama el conocedor.
2. Has de saber que Yo soy el conocedor de todos los campos de Mi creación pues, de la consciencia que puede ver el Campo y el conocedor del Campo, es de donde se origina el verdader Conocimiento.
3. Ahora te voy a explicar brevemente qué es el Campo y qué cualidades posee, como se modifica y cuándo se produce cada modificación, quién es el conocedor y cuál es su poder.
4. Los grandes sabios preservadores de los Vedas han cantado estas verdades en diferentes versos y en muchas medidas musicales, elogiando a Brahman con grandes palabras, empapadas de fe y llenas de verdad.
5. Los cinco elementos, el sentido del "Yo" individual, la consciencia, el subconsciente, los cinco órganos de los entidos y los otros cinco de la acción y por encima de ellos, la mente y los cinco campos de la percepción sensible:
6. Deseo, placer, sufrimiento, capacidad de asociación, inteligencia, búsqueda, esto es en suma los que se llama el Campo y sus modificaciones:
7. Sinceridad, humildad, mansedumbre, benevolencia, rectitud, devoción al Maestro, firmeza, autocontrol.
8. Ausencia de deseos de placeres sensoriales, ausencia del sentido del "Yo" individual, inmutabilidad ante los sufrimientos del nacimiento y de la muerte, al igual que ante la vejez, la enfermedad y el sufrimiento en general.
9. Libre de la esclavitud a los apegos, libre incluso de la atadura al afecto familiar, esposa o hijos, con la mente en constante sosiego, tanto en el gozo como en la desdicha.
10. Con inalterable, asidua y exclusiva devoción por Mí, frecuentando parajes solitarios y evitando el bullicio de las multitudes.
11. Con constante anhelo por disolverse en el Espíritu Interior y firme determinación en el Conocimiento de la Verdad que nos lleva a la liberación: en verdad, esto es el auténtico Conocimiento que nos conduce a la Visión Espiritual. Todo lo que se oponga a esto es ignorancia.
12. Ahora te hablaré del propósito del Conocimiento, tal que una vez conocido éste, el hombre trasciende la muerte: Brahman es lo que debe ser conocido, carece de principio y de fin, es el Supremo, está más allá de lo que es y de lo que no es.
13. No hay lugar fuera del alcance de sus manos y sus pies, tiene cabezas y bocas en todas partes; lo ve todo y lo oye todo, pues Él está en todas partes; realmente Él Es.
14. Todo lo que sucede llega hasta Él a través de la Luz de la consciencia, que Él percibe a través de sus infinitos poderes. Más aún así, Él está por encima de todos estos poderes. Él es el soporte de todo, pero Él está más allá de este mundo material. No onbstante, Él disfruta de todas las cosas de este mundo.
15. No puede ser visto con ojos mortales. Aunque está lejos, también está cerca, aunque se mueve. Él es inmóvil; está dentro y fuera de todo, pues todo lo penetra.
16. Aunque invisible, Él es uno con todo, a pesar de que aparentemente cada ser es una parte separada, originándose así la percepción ilusoria de diversidad. Él es el sustento de todas las criaturas: Él las crea y las destruye.
17. Él es la Luz de todas las luces que brillan, disipando todo vestigio de oscuridad. Él es el Conocimiento y la meta del Conocimiento que mediante el Conocimiento se alcanza. Él mora en el corazón de todos los hombres
18. Te acabo de explicar en pocas palabras qué es el Campo, qué es el Conocimiento, y cuál es la meta del Conocimiento del hombre. Cuando un hombre realiza esto, se disuelve en Mi Ser.

Comentario de Pandu:
Se plantea aquí la cuestión del Conocimiento, y por tanto la cuestión de quien conoce. Y Krishna le dice claramente a Arjuna que el que conoce es el Espíritu, por tanto, esa parte divina que es por supuesto Brahman pero es también la parte de brahman que está en todo y en todos.  Y una vez más le confirma que para que se produzca el Conocimiento, la persona debe liberarse de sus apegos, pues no es desde ahí desde donde puede Conocer. Debe liberarse del sentido del "Yo" individual, pues el Conocimiento sólo puede darse desde la comunión con la unicidad. Necesariamente el Conocimiento es inegoista. No remite por tanto a placeres, deseos o sufrimientos. El Conocimiento es necesariamente liberador. Y cualquier otra cosa es ignorancia.
El propósito es el Conocimiento de Brahman, que todo lo contiene, por tanto la disolución de uno en el Espíritu. Y eso trasciende absolutamemte lo sensorial o lo mundano: no puede ser visto con ojos mortales, está cerca y lejos, dentro y fuera, interpenetrándolo todo. Pura Luz y pura Liberación

jueves, 14 de enero de 2016

Comentario de Pandu al fragmento del Bhagavad Gita de más abajo:

Es impresionante como en este capítulo Krishna señala a Arjuna el camino de La Meditación con una claridad y una nitidez dignas de un libro de texto.

Y claramente le dice:

- espíritu de Sanyasi, es decir de renunciante. Es necesario renunciar al ruido que inunda nuestras vidas.
- renuncia a los frutos de la acción y la más alta actitud de servicio.
- seguir el camino de la acción hasta que esta sea innecesaria y se pueda descansar en el no hacer.
- desapego a la vivencia sensorial.
- firme voluntad.
- recogimiento interior.
- no esperar nada. No hay que conseguir nada.
- dejar los pensamientos a un lado.
- total entrega.
- equilibrio y armonía en la conducta.
- fe y determinación entusiasta.
- llevar una y otra vez la mente hacia el interior.

Y el premio, extraordinario. La liberación de la esclavitud al sufrimiento, el silencio interior, la paz del espíritu, la comunión con todo y con todos, la unión en Brahman.
Otro fragmento del Bhagavad Gita, éste del capítulo sexto dedicado a La Meditación

1.Aquél que realiza sus deberes sin apego a su fruto, es un renunciante al tiempo que un auténtico sirviente. Mas no se puede decir lo mismo de aquél que no enciende el fuego sagrado o no realiza sus obras ofreciéndolas como santo sacrificio.
2.Porque el Sanyasi renunciante es al tiempo el Yogi de la acción pura. Y a menos que se entregue la voluntad terrena, nadie podrá jamás ser un Yogui.
3.Cuando un sabio alcanza los estados más altos del Yoga, sabe que el camino a seguir es el de la acción. Mas cuando ya llega a su destino, llega a la tierra del reposo y la paz. Entonces ya renuncia a la acción.
4.Sólo cuando él ha entregado su voluntad alcanza las alturas del Yoga. Desapegado así de la actividad de sus sentidos, libre se encuentra ya de la atadura a sus acciones mundanas.
5. Así pues, ¡levántate Arjuna! y, beneficiándote de la ayuda de tu Espíritu, ¡eleva tu alma! No seas un alma caída pues al igual que tu alma puede ser tu amigo, igualmente puede ser tu enemigo. El Bhagavad Gita
6. El alma es fiel amiga del hombre, sólo cuando ha sido conquistada por el Espíritu. Para un hombre carente de voluntad que aún no ha conquistado su alma, ésta puede convertirse en su propio enemigo. 7. Sólo cuando el alma encuentre la paz, él estará en paz: entonces su alma se ha unido a Dios. Tanto si hace frío como calor, en el placer tanto como en el dolor, tanto en la gloria como en la desgracia, él siempre permanece unido a Él.
8. Aquél que halla su felicidad en la visión interior del Conocimiento, tiene sujetos sus sentidos y gozoso el corazón, debido a la experiencia de su propia vida interior. Sólo entonces puede reconocérsele come un Yogui en armonía. Una vez alcanzado este estado, para él, el oro no tiene más valor que las piedras de la tierra.
9. Él ha escalado las alturas de su alma y con ecuanimidad contempla a sus parientes, amigos y compañeros, al igual que a los desconocidos, los que te muestran indiferencia, e incluso a aquéllos que le odian. Él ve a todos iguales desde ese estado de paz interior.
10. El Yogui debe dedicarse con anhelo al recogimiento espiritual, viviendo aislado en su solitario retiro interior, en su lugar secreto. Teniendo su mente bajo control, ni espera nada ni desea nada.
11. Ha de encontrar un lugar puro y calmo, procurándose un asiento cómodo, ni muy alto ni muy bajo, teniendo como firme de apoyo un terreno con yerba, o bien una piel, o si no, algún tipo de tejido para poner debajo.
12. Una vez preparado así el asiento, en total reposo ha de practicar el Yoga, para la purificación de su alma, uniendo su mente con la fuerza vital que habita en su cuerpo hasta poner su mente en paz. En este silencio, el alma se encuentra en presencia del Uno.
13. Con el cuerpo recto, al igual que el cuello y la cabeza, relajado y quieto, sin moverse; reposando la vista interior, que vaga en varias direcciones, y reposándola con calma y concentración en medio de las cejas. El Bhagavad Gita
14. Con ánimo sereno y libre de temor, con firme determinación en su voto de entrega a la santidad, dejando a un lado todo pensamiento, ha de descansar su alma en Mí, su Dios Supremo.
15. El Yogui que tiene su mente bajo control y vive de esta suerte, dueño de su inteligencia y constantemente unido a su yo superior, obtiene la paz del supremo Nirvana que reside en Mí.
16. Pero la práctica del Yoga, oh Arjuna, es armonía; no da sus frutos a aquéllos que comen con exceso o ayunan en demasía, ni tampoco a los que apenas duermen, ni a los que duermen demasiado. 17. Esta armonía ha de encontrarse tanto en la comida como en el descanso, en el sueño tanto como en la vigilia. La conciencia de perfección ha de empapar todos nuestros actos. De este modo, el Yoga se convierte en un bálsamo que nos trae la paz, en medio de cualquier tipo de sufrimiento.
18. Cuando la mente del Yogui está en silencio, descansándola en reposo adentro, en comunión con el Espíritu, éste queda inmediatamente libre de los insaciables deseos. Sólo entonces se goza de la unión con Dios.
19. El Yogui que, recogido en sí mismo, se haya absorto en la contemplación de la Luz interior, ha hecho de su alma una lámpara cuya luz, al abrigo del viento, permanece inalterable sin la mínima oscilación.
20. Cuando la mente descansa con sosiego en la inalterable contemplación del Yoga, cuando por la gracia del Señor del Espíritu, obtiene la visión del Espíritu: entonces experimenta dicha plena.
21. De este modo conoce el auténtico buscador la dicha de la eternidad que está fuera del alcance de los sentidos. Ahí se queda y ya jamás se aparta de la Verdad. Esta visión interior está más allá de la razón.
22. De este modo se experimenta la dicha y la Verdad, como una visión suprema. No hay nada más valioso que esto, y firme y constante él permanece, tal que ni aún el dolor más intenso podría hacerlo vacilar. El Bhagavad Gita
23. La libertad se consigue en esta unión del Yoga: Libertad de la esclavitud al sufrimiento. Para tener éxito en la práctica de este Yoga, hace falta tener fe, y una fuerte y entusiástica determinación en el corazón.
24. Después de rechazar con determinación todo anhelo y deseo engendrado por la fantasía, y controlar con firme estado de ánimo todos los sentidos y los órganos de la acción, libre de sus múltiples atracciones, así recogido.
25. El buscador, usando su fuerza de voluntad con firmeza, llegará poco a poco a la paz de espíritu, disolviendo todos sus pensamientos en el silencio interior.
26. Y cada vez que la mente, en su continua divagación se aparte del Espíritu, una y otra vez tráela de vuelta y repósala sobre el Espíritu.
27. Sólo de este modo llega el Yogui al gozo supremo que habita en su corazón cuando éste está en calma, en paz y carente de pasiones, limpio de pecado y en unión absoluta con Brahman, Dios.
28. De este modo, consagrándose sin pausa a la unión interior con Dios, el Yogui obtiene con toda seguridad el infinito goce de la comunión con Dios.
29. Él reconoce en su corazón que su esencia es común a la de todas las criaturas, y que la vida que mora en todas las criaturas habita también en su corazón. Ésta es la consciencia en la que vive el Yogui iluminado: una visión de total unidad.
30. Y cuando él Me ve en todo y ve todo en Mí, Yo ya nunca le abandono y él nunca Me abandona a Mí.
31. Aquél que en su amor universal, logra amarme en todo lo que ve, donde quiera que este hombre viva, este hombre vive en Mí constantemente, sea cual fuere la condición de su vida.
32. Quien, reconociendo la unidad universal del Ser, ve con imparcialidad la misma esencia en todo los seres, solidarizándose con ellos tanto en lo placentero como en lo doloroso; en verdad, éste es el más grande de los yoguis.